¿QUÉ PODEMOS ESPERAR?
s difícil saber como vamos a reaccionar frente al fallecimiento de un ser querido. Aun así, debemos estar preparados para vivir una época difícil y no asustarnos si nuestras emociones no actúan como quisiéramos.
- Es probable que nos cueste dormir por un tiempo y aun tengamos sueños con la persona que ha fallecido. Es nuestro subconsciente que no ha aceptado la idea de no tener a esa persona cerca.
- Buscamos desapegarnos de toda cosa o lugar relacionado con aquella persona o refugiarnos en esos objetos para evadir la nueva realidad que nos espera.
- Nuestras emociones quizás estén anestesiadas, ya que les ha tocado demasiada intensidad en los últimos días.
- Un sentimiento de irrealidad nos acompaña y tendemos a estar muy sensible (llorando excesivamente o al contrario, totalmente insensible a la realidad que nos rodea).
- Inmediatamente comenzamos a evaluar nuestras vidas en relación a la persona que despedimos y comenzamos a buscar un nuevo sentido para nuestra vida sin él o ella.
¿CUÁNDO SE IRÁ ESTA PENA?
uestro deseo es siempre estar bien. Queremos recuperarnos prontamente para escapar de ese sentimiento vulnerable. Pero somos humanos, no robots y hay un tiempo para todo. Nuestras emociones son frágiles y necesitan de atención, preocupación y tiempo para sanar. Nuestra mente humana no comprende la muerte muy bien y exigirá meditación. Es un proceso que puede tomar bastante tiempo, dependiendo de la cercanía de la persona que falleció.
¿QUÉ DEBO HACER?
Ahora sabes que debes darle tiempo al proceso de despedida y no reprimir lo que estás sintiendo.
Puedes:
- Conversar con aquellos que te aman.
- No tengas miedo de sentirte débil o vulnerable. A veces nos hacemos los fuertes para que los demás no se derrumben también.
- Nadie te esta pidiendo que juegues el papel de Dios, sino sé sincero contigo mismo y no lleves un peso que te puede dañar a ti y a los demás a largo plazo.
- No te separes de aquellos que también están dolidos.
- Deja que tus amigos te sirvan y recibe el amor que otros te ofrecen.
- Si la angustia es demasiada intensa existe la posibilidad que un simple cuadro de duelo se convierta en Síndrome de Post Trauma. El dolor es parte del duelo, pero si después de más de cuatro meses te sientes incapaz de reanudar tus deberes, quizás es tiempo de ver un terapeuta profesional, el que podrá ayudarte en el proceso.
"Echa sobre Jehová tu carga y Él te sustentará"
(Salmo 55:22)
